¿Hasta dónde
llego yo?

Historias sobre los vínculos, lo que heredamos y aquello que se repite
Una mirada a lo que nos vincula
Cada historia abre una pregunta. ¿Por dónde quieres empezar?
Duendecilla del proyecto

Constelaciones Familiares

A veces, para comprender algo que vivimos hoy, necesitamos ampliar la mirada hacia los vínculos y la historia de nuestro sistema familiar.

Las Constelaciones Familiares son una parte importante de mi recorrido y también el punto de partida de estas historias. No buscan explicar de antemano lo que nos ocurre, sino abrir una posibilidad de observación cuando el proceso nos invita a mirar hacia el sistema familiar.

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Primera historia

Cuando siento que no encuentro mi lugar para ser escuchada.

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Viñeta 1
Viñeta 2
Viñeta 3
Viñeta 4
Viñeta 5

¿Qué estamos mirando aquí?

A veces una dificultad que vivimos en el presente puede invitarnos a mirar más allá de nuestra propia historia.

En una constelación familiar podemos explorar si aquello que hoy nos sucede guarda relación con dinámicas que se han repetido dentro de nuestro sistema familiar.

En esta historia hemos imaginado una posible cadena de mujeres con dificultad para estar plenamente presentes para sus hijas. Al mirar hacia atrás podría aparecer una antepasada atravesada por un destino difícil —pérdidas, duelos u otras circunstancias— que limitó su capacidad de ofrecer ese maternaje con presencia.

No significa que éste sea siempre el origen de una persona que siente que no es escuchada. Cada persona y cada sistema tienen su propia historia.

Al constelar planteamos una pregunta, un tema, y dejamos que la respuesta se vaya mostrando en el campo, en las representaciones que el constelador puede interpretar según posturas, miradas o gestos, buscando el “nudo” de dificultad que quedó sin resolver en el pasado y que aún influye en el presente de los descendientes.

La constelación no busca encontrar culpables, sino mirar qué puede estar actuando, reconocer lo que ocurrió y favorecer que cada persona pueda ocupar su propio lugar y vivir su vida con mayor libertad.

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Quién soy

Mi recorrido profesional no ha seguido una línea recta. Cada paso que he dado me ha abierto a realidades diferentes y ha ido ampliando mi manera de mirar a las personas.

Mi camino ha estado siempre alrededor de la educación, el cuidado y el trabajo con personas. Viví algunos años en Holanda, donde trabajé con personas con discapacidad psicomotriz y con mujeres inmigrantes en un proyecto de alfabetización e integración social. Pasé por una escuela de Trabajo Social y más adelante inicié Fisioterapia, que no pude acabar.

Mi recorrido me llevó también hacia el trabajo corporal. Me formé en masaje y en Diafreo, profundizando en las cadenas musculares, los micromovimientos, la respiración y la conciencia corporal. Durante varios años trabajé en el área de fisioterapia de un balneario y, en 1990, abrí mi propia consulta.

Desde el principio me interesó no solo lo que sucede en el cuerpo, sino la persona que lo habita.

En un momento de mi vida, el encuentro con mi propio trauma abrió también una búsqueda personal de respuestas, alivio y nuevas maneras de comprender y abordar aquello que estaba viviendo.

En 2005 conocí las Constelaciones Familiares, que desde entonces forman parte importante de mi recorrido y de mi trabajo.

El contacto con otras culturas, realidades sociales y maneras de comprender el mundo me ha enseñado a salir de mi propio marco de referencia y abrirme a otras formas de entender la realidad.

La importancia de cada persona ha estado siempre presente en mi manera de entender el acompañamiento. Los años y las distintas realidades que he conocido no han hecho sino confirmármela desde perspectivas diferentes.

Poder tomar decisiones desde una mayor coherencia interna repercute en nuestra propia vida, en nuestras relaciones y también, de alguna manera, en la sociedad que vamos construyendo entre todos.

No entiendo mi recorrido como una suma de técnicas. Formación y experiencia profesional han ido caminando juntas, ampliando mi comprensión de la persona y las posibilidades desde las que puedo acompañarla.

Sobre esta mirada

Cómo acompaño

Contemplo a la persona desde todos los prismas posibles. Me interesa conocer cómo es su vida hoy y escuchar lo que muestra a través de su cuerpo, sus emociones, sus vínculos y su historia. También tener en cuenta su origen y cultura, el entorno en el que vive, sus apoyos y sus propios recursos.

Dentro de todo ese contexto, hay algo que para esa persona tiene un peso particular o resulta difícil.

Ahí nos paramos.

A veces la mirada nos lleva hacia una experiencia de su propia historia, una emoción o un vínculo. Otras veces, algo nos invita a ampliar la mirada hacia el sistema familiar.

Cuando esto ocurre, podemos constelar: observar el sistema desde otra perspectiva, teniendo también en cuenta los Órdenes del Amor descritos por Bert Hellinger, sin suponer de antemano lo que ocurre y dejando que lo que aparece nos vaya orientando.

¿Hacia dónde vamos?

Muchas veces, cuando algo nos resulta difícil, acabamos peleándonos también con nosotros mismos: con lo que sentimos, con nuestra manera de reaccionar o con aquello que no conseguimos cambiar.

Busco que la persona pueda reconciliarse consigo misma, comprendiendo lo que le ocurre desde una perspectiva nueva y más amplia, de manera que puedan surgir otras resoluciones, ideas e inspiraciones desde un lugar interno diferente.

Acompañar, no dirigir

Para mí, acompañar no es decirle a una persona lo que debería hacer o sentir, ni partir de una explicación e intentar que lo que le ocurre encaje en ella.

Acompañar es ponerme un pasito detrás de la persona.

Escuchar, observar lo que va mostrando y permitir que su propio proceso nos indique por dónde mirar. Puedo hacer preguntas, compartir algo que observo o sugerir una posibilidad, teniendo presente que mi percepción siempre será la mía.

Es la persona quien reconoce qué le pertenece, qué le ayuda y qué no.

Algunas de las miradas que me acompañan

A lo largo de los años he ido incorporando diferentes enfoques y herramientas. No son protocolos cerrados, sino recursos a los que puedo acudir según la persona y lo que estemos explorando.

Con una presencia importante en mi recorrido profesional
Diafreo · Biotonía · Constelaciones Familiares
Otros aprendizajes que han ampliado mi manera de acompañar
Método Trager · Mindfulness · EMDR · IFS (Sistemas de Familia Interna) · Teoría Polivagal · Trabajo con la Niña Interior
«Parece el bolso de Mary Poppins…»Duendecilla

Contacto

Si algo de lo que has encontrado aquí ha resonado contigo y crees que puedo acompañarte, puedes contactar conmigo o pedir una cita.

Sesión individual
75 minutos · 65 €
Para una constelación, una sesión corporal o un encuentro puntual.
Proceso de acompañamiento
75 minutos · 50 € por sesión
Al menos 6 sesiones, con frecuencia semanal o quincenal.

Las sesiones de acompañamiento pueden ser presenciales u online. El trabajo corporal es presencial.

Puedes escribirme por WhatsApp para hacer una consulta o pedir una cita.